Comencé a escribir una nueva historia y quería compartir algo por poco que sea.
Salí y tome aire fresco, al menos sus cosechas las cuidaban bien, olía a menta, laurel y a maíz, que extraño si el maíz se encuentra lejos de aquí plantado, no me di cuenta hasta que mire a mis pies allí estaba el más chico de sus hijos royendo lo que quedaba en el hueso del maíz.
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