Poema a mi luna
y la otra oscura y fría como la noche misma, bellas a su manera.
Tu fuerza gravitatoria hace que mi mar ondee, dejó atrás aquel
atardecer bonito y entras tú haciendo mi larga noche más llevadera.
Mis seres vivos escriben a diario a ti pero yo soy el único
al cual ojo echaste, ya que mis largas tierras bonitas como praderas
y mis grandes conocimientos te atrajeron. Eres más que piedra y polvo
estelar; me acompañas a diario, conversamos a diario, con tus caderas
girando a mi alrededor en una danza celestial hacia el infinito.
Cuando la noche llegue a su fin y te marches, te extrañare luna mia
ya que mis ojos no pueden seguirte por siempre, aunque al caer el dia
aparezcas, quiero mas de ti, mas de ese amor platónico y menos
de esta distancia que tanto nos aleja, necesito que choquemos
salgamos de la órbita del sol y lleguemos a los confines del universo
siendo uno solo, ya no dos grandes esferas si no uno; con dos corazones.
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